En Quebracho utilizan material de yacimiento fosilífero de más de 58 millones de años para hacer calles

Foto destacada: Investigadores junto a escolares en la cantera donde se hallaron los caracoles; al fondo se ve el basurero que se encuentra a escasa distancia. Imagen aportada por el Prof. Oldemar Chacón.

Parece increíble pero tristemente es así: en la ciudad de Quebracho no se protegen hallazgos de valor inestimable cuya preservación debería ser prioritaria por el interés más inmediato, el de la propia comunidad, pero más ampliamente  como una acción de compromiso consciente con la humanidad toda, sin exageraciones. Un proyecto de extensión universitaria confirmó la existencia de restos de caracoles de unos 58 millones de años en una cantera de caliza de la que se extrae material para hacer calles, entre otros fines, y cerca de la cual depositan la basura de la ciudad. A pocos kilómetros de la planta urbana, la misma intervención confirmó la presencia de restos de “herbívoros de gran porte” llamados titanosaurios con “trascendencia para una declaración de patrimonio nacional”.

Escribe Eduardo Rodríguez. Nota publicada en Semanario «El Bocón» el jueves 15 de abril de 2021.

Proyecto de extensión universitaria confirmó hallazgos

Oldemar Chacón, quebrachense profesor de historia, contó que en el año 2006 tomó conocimiento “de un trabajo de unos paleontólogos argentinos que habían descubierto que en 1930 habían encontrado unos fósiles de caracoles muy antiguos en la zona del Queguay”. De esa gestión surgió un contacto “con la gente de la Universidad y empezamos a trabajar en un proyecto de extensión universitaria”.

Según la información publicada en la página web del Centro Universitario de Paysandú (CUP), el proyecto de extensión universitaria que confirmó los hallazgos contó con la participación “en conjunto” de éstas áreas:  “Departamento de Cuencas, Instituto de Ciencias Geológicas, Facultad de Ciencias y el departamento de Arqueología, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación” con “el apoyo de Centro MEC.

El relevamiento del territorio, desarrollado hace poco más de una década, confirmó que “próximo al basurero hay un yacimiento fosilífero” en el que aparecen caracoles “que tienen más de 58 millones de años”. Una de las especies encontradas “es nueva en América”, según revelan los estudios científicos que consideraron quienes hicieron las excavaciones y que la calificaron como “una vieja nueva especie”. Oportunamente, Chacón había propuesto generar un museo en el lugar, idea que fue impulsada por los investigadores pero, hasta el momento, no prosperó. El área es conocida como un “espacio multipropósito” destinado, entre otros fines, al desarrollo de carreras de caballos y de motos.

“Es común encontrar esos caracoles en la calle”

“En aquel momento nos reunimos con el entonces alcalde Mario Bandera porque de esas calizas estaban sacando material para arreglar las calles y le propusimos que no se usara ese yacimiento para preservar el hallazgo. Sin embargo eso se sigue utilizando y es común, para quienes conocemos del tema, encontrar esos caracoles en la calle”, lamenta el docente. Además de ese uso, la gente de Quebracho recurre a la cantera para extraer material que pasa a formar parte de cimientos, caminos u otras obras de esas características.

En la zona de Quebracho también hay restos de titanosaurios

El CUP también informó que en el marco del mismo proyecto se hallaron “restos de titanosaurio” en el predio de una empresa forestal, unos cinco kilómetros al este de la ciudad, sobre la ruta nacional número 3. Detalla que esos animales “fueron herbívoros de gran porte y dominaron los ecosistemas de América del Sur durante gran parte del período Cretácico –hace unos 70 millones de años– habitando generalmente ambientes fluviales”. Los profesionales que desarrollaron los estudios determinaron que esos restos “tienen trascendencia para una declaración de patrimonio nacional”, manifestación que al momento sigue pendiente. No obstante el profesor Chacón reconoció que el material “está cuidado” en el propio terreno donde fue hallado.

“Por desconocimiento” no cuidamos nuestro patrimonio

El docente explicó que la esperada declaración se podría realizar en el marco de la Ley 15.964 que ratificó la adhesión del país a la Convención para la Protección del Patrimonio Mundial Cultural y Natural, aprobada por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en el año 1972.

El texto de la norma reconoce “que el patrimonio cultural y el patrimonio natural están cada vez más amenazados de destrucción”, considera que “el deterioro o la desaparición de un bien del patrimonio cultural y natural constituye un empobrecimiento nefasto del patrimonio de todos los pueblos del mundo” y asume que la protección de “ese patrimonio”…“es en muchos casos incompleto, dada la magnitud de los medios que requiere y la insuficiencia de los recursos económicos, científicos y técnicos del país en cuyo territorio se encuentra el bien que ha de ser protegido”, no sólo por el interés nacional sino por el bien “de la humanidad entera”.

La Convención define como patrimonio cultural: “Los monumentos: obras arquitectónicas, de escultura o de pintura monumentales, elementos o estructuras de carácter arqueológico, inscripciones, cavernas y grupos de elementos, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia.

Los conjuntos: grupos de construcciones, aisladas o reunidas, cuya arquitectura, unidad e integración en el paisaje les dé un valor universal excepcional desde el punto de vista de la historia, del arte o de la ciencia,

Los lugares: obras del hombre u obra conjuntas del hombre y la naturaleza así como las zonas, incluidos los lugares arqueológicos que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista histórico, estético, etnológico o antropológico”.

Son patrimonio natural: “Los monumentos naturales constituidos por formaciones físicas y biológicas o por grupos de esas formaciones que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico,  Las formaciones geológicas y fisiográficas y las zonas estrictamente delimitadas que constituyan el hábitat de especies animal y vegetal amenazadas, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista estético o científico.  Los lugares naturales o las zonas naturales estrictamente delimitadas, que tengan un valor universal excepcional desde el punto de vista de la ciencia, de la conservación o de la belleza natural”.

Este amplio marco, en el que encuadra perfectamente al patrimonio quebrachense, permitiría avanzar en la definición de políticas de Estado que aseguren la preservación de tan invalorable riqueza. Quizás, en la medida que el propio Estado asuma su rol en el asunto y surja una consciencia colectiva sobre  estos temas podamos revertir la  constatación del Centro Universitario de Paysandú que afirmó que la sociedad sanducera “desconoce la riqueza de estos lugares” y  “por desconocimiento no los cuida”  (http://www.cup.edu.uy/index.php/biblioteca/25-noticias/archivadas/294-extension-universitaria-en-quebracho-quna-vision-integradora-del-pasadoq.html).  

Entradas relacionadas