Ecologista afirma que la instalación de antenas en tanques de OSE implicaría la ruptura de la estructura molecular del agua

Álvaro Arriola es comunicador, músico y militante ecologista residente en Maldonado. En las últimas horas fue entrevistado por LA TRIBU en referencia a dos temas: el consumo del dióxido de cloro y el impacto de la colocación de antenas emisoras de señales de internet en tanques de depósito de agua potable de OSE. Sobre el segundo aspecto el activista reafirmó que es una situación que se da en muchos lugares del país y sentenció que, en base a la información que manejan quienes estudian estos asuntos, la radiación que emiten esos equipos “rompe la estructura molecular del agua”.

“Vos podés calentar agua en un microondas y agarrás esa agua para regar una planta y vas a ver que a la semana la planta se te empieza a morir y es porque la radiación que emite el aparato, y que queda en el líquido, rompe la estructura molecular del agua y eso es lo que están haciendo con la colocación de antenas en los tanques de agua, rompiendo la estructura molecular del agua”, enfatizó Arriola.

Tanque de OSE ubicado en Lucas Píriz y Montecaseros, ciudad de Paysandú.

Explicó que esa situación implicaría el debilitamiento de nuestro sistema inmunológico “y así empiezan a aparecer enfermedades de todo tipo”. En cuanto a las manifestaciones de la radiación agregó que “cuando ponemos una comida rica en un horno microondas sucede que aquel potencial nutriente se termina convirtiendo, prácticamente, en algo tóxico. No sólo que le restamos el potencial sino que lo cargamos de toxididad”.

Básicamente, el principal aporte que hace el agua al metabolismo de los seres vivos se debe a sus propiedades físicas y químicas que derivan de su estructura molecular. La molécula de agua está compuesta por dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno unidos por un enlace covalente. La radiación podría provocar la ruptura de los enlaces químicos que unen esas partes. .

Arriola dijo que junto a algunos vecinos han denunciado estas situaciones frente a autoridades nacionales y de su departamento, Maldonado, pero estima que las posibilidades de que esas manifestaciones sean consideradas son muy escasas. “No nos dan bolilla, nos dicen que somos unos locos improvisados, que somos políticamente incorrectos”, lamentó aunque reafirmó su compromiso se seguir compartiendo estas opiniones “en cuanta oportunidad tenga para que todos se enteran como nos están contaminando”.